SÓLO REFLEJO
Te acuerdas de mi? Hace un tiempo me contaste tus problemas, que a mi parecer no eran más que inmaduros pensamientos, quizás la vida ha sido traicionera contigo o tal vez has tenido más derrotas que victorias, tus propósitos se han vuelto inalcanzables, pero recuerda bien que te dije esa vez…ánimo que todo va a cambiar, tú puedes ser mejor, que esos enredos con la vida eran parte de tu crecimiento, que por lo demás bastante camino por recorrer te quedaba, y que cambiara esa cara, pues si seguías así hasta a las moscas ibas a espantar. Pero bueno, al parecer no me hiciste mucho caso, hubo días en que te vi muy cansada, pero no físicamente, tu interior estaba agotado de tanto luchar, te veías angustiada, triste, desanimada, nada te motivaba, las luces ya no brillaban y el farolito, ese que siempre encendía en algún rinconcito ya no estaba contigo, la verdad es que me asusté…quize acercarme, pero alguien llegó primero, nosé quién, pero era alguien, hombre, te tomó las manos y te abrazó, a lo lejos pude ver la lágrima que recorría tu mejilla, y la suavidad con la que bajaba hasta secarse, esa imagen me hizo sentir que te encontrabas muy cómoda con aquel hombre, se notaba que él te quería mucho, me quize quedar con esa foto para no amargarme más y me fui, lejos, muy lejos, necesitaba estar sola, pensar en cómo ayudarte, preparar una plan, encontrarte una misión en la vida, algo, nosé, te quería motivar, te quería ver crecer, pero contenta, verte mal apagaba mis ojos.Recuerdo también la noche aquella en que llorabas, y te pregunté por qué lo hacías, tu respuesta me dejó helada, jamás había pensado eso de ti, el querer quitarse la vida no es muy agradable, menos de valientes, tú eras fuerte y sana, no entendía cómo tanta basura podía caer en tu mente y mientras más te conocía más me asustabas, era intrigante el saber de ti, cada pasaje de tu vida me dejaba algo, me llegaba tanto que no podía verme sin ti, a veces me sorprendías con tus preguntas, a veces me sorprendía yo de no tener respuestas a varias de ellas, eras tan niña e ingenua, tus pensamientos pasaban la barrera de la realidad, el existir o no para ti daba lo mismo, el hacer o no hacer ya no tenía sentido y a pesar de todo no buscabas a nadie, nunca pediste ayuda, es más, era yo quien te seguía, la que te buscaba para hablar, para consolar tus penas, pero fueron poco los momentos, como antes lo dije, siempre llegaba alguien primero, alguien que no podía descubrir, sólo veía su silueta, y su presencia a veces me fastidiaba, porque no podíamos estar juntas.
Fueron muchas palabras, muchas historias, pero pocos momentos para hablar, te enseñé a mirar la luna, para cuando estuvieses sola no lloraras de abandono, fue así como te acostumbraste a la noche, ella ahora era tu mejor amiga, y siempre la esperabas ansiosa para estar a solas. También te mostré el agua, la viste por primera vez, ella eras tú, las formas que adquiría nos parecían familiares, y sus brillos te hacían parecer importante, el sentirte parte de ella, dejar que te recorriera, y empaparte de su frescura te hacía renacer, cambiabas totalmente, limpiaba todos tus malos pensamientos y te recuerdo alegre, muy alegre, te veías muy bien.
La ultima vez que hablé contigo algo pasó, algo inesperado, decías que no querías verme más, que ya era suficiente de enseñar, que querías aprender a vivir sola, pero si siempre haz estado sola te respondí, no me prives de ayudarte y escuchar tus experiencias que por lo demás eran esas las emociones que me mantenían viva, pero tú sólo llorabas, una vez más, y tú cara se caía de vergüenza al pedirme semejante favor, sabías que me debías mucho, que fui la única quien estuvo siempre pensando en cómo provocar el cambio en ti, pero fue inútil, te comenzaste a ir, y te veía alejar cada vez más, yo me sentía muy mal y mi alma se apretaba, el seguir en silencio no me hacía bien, te lo tenía que decir, era éste el momento, pero otra vez no fui la primera, y tampoco fue él, sino ella misma, se acercó a mi oído y con una voz muy dulce me dijo, nunca nos separaremos, pues tu eres yo, soy sólo reflejo.

1 comments:
Orale, que chingón!
Publicar un comentario
<< Home